En el Día Internacional del Trabajador, cuando el mundo vuelve la mirada hacia quienes sostienen la economía con su esfuerzo cotidiano, Fundación Novaterra elige este día para presentar su Memoria Anual 2025: un relato de resiliencia, transformación y oportunidades reales construidas junto a quienes más las necesitan. El trabajo no es solo un derecho; es la raíz de la que crece una vida entera.
Fundación Novaterra presenta su Memoria Anual 2025, un informe que refleja un año de crecimiento excepcional, marcado por la respuesta humanitaria a la DANA y la apuesta estratégica por el empleo verde y la ruralidad. Con 402 contratos formalizados y 1.417 personas derivadas en sus sedes de Valencia, Alzira y Alcoy, la fundación consolida su posición como referente de inclusión sociolaboral en la Comunitat Valenciana.
El Proyecto ANDA: dar la vuelta a la DANA
La DANA del 29 de octubre de 2024 dejó a más de 30.000 trabajadores sin sustento en la Comunitat Valenciana. Ante esta emergencia, Fundación Novaterra puso en marcha el Proyecto ANDA, una iniciativa de acompañamiento integral desplegada a lo largo de 2025 en siete municipios afectados: Aldaia, Algemesí, Catarroja, Cheste, La Torre y Paiporta
Los resultados avalan el alcance de la intervención: 213 personas atendidas, 31 contrataciones directas, 3 emprendimientos reconstruidos, 10 acciones formativas y 102 recursos coordinados con entidades públicas y privadas. Los equipos de la fundación se desplazaron semanalmente a las zonas afectadas, complementando la labor de unos servicios sociales locales desbordados.
«Quisimos dar la vuelta a la situación significándolo con el proyecto que ya en las letras de su nombre, proyecto ANDA, anunciaba nuestra intención», subrayó Francisco Cobacho, presidente de Fundación Novaterra en la carta de apertura de la memoria.
Emprendimiento: reconstruir vidas desde cero
2025 fue también un año clave para el emprendimiento como vía de inclusión. A través del programa NovaEmprèn, Fundación Novaterra atendió a 85 personas emprendedoras y apoyó la puesta en marcha de 7 emprendimientos, principalmente en los sectores de peluquería y estética, comercio y servicios, hostelería y restauración, y ocio y educación.
En el marco del Proyecto ANDA, la fundación buscó y coordinó activamente ayudas específicas para la recuperación de negocios y emprendimientos en las zonas afectadas. Gracias a la colaboración con Cáritas Valencia, fue posible la reactivación de dos proyectos de emprendimiento, contribuyendo a la reconstrucción de la vida de dos personas afectadas por la tragedia.
El programa Dona Empren ANDA se dirigió principalmente a mujeres desempleadas o afectadas por ERE/ERTE interesadas en el autoempleo, de las cuales un 22 % procedían de zonas afectadas por la DANA. Entre las principales barreras identificadas destacan el acceso a financiación, la digitalización y la innovación, para las que la fundación articuló soluciones concretas como fondos sociales, becas impulso con Caixa Popular y talleres de marketing digital e inteligencia artificial.
Inserción y atención
En el conjunto de 2025, Fundación Novaterra alcanzó sus mejores indicadores históricos de actividad. Las 859 personas atendidas en primera acogida y las 1.245 participaciones en acciones formativas representan un salto cualitativo respecto a ejercicios anteriores.
De las 284 personas insertadas en el mercado laboral, el 61 % fueron mujeres, un dato que evidencia el foco de la entidad en las personas que han tenido mayores dificultades para acceder al mercado laboral. Durante su itinerario, algunas personas han tenido más de un contrato, lo que se traduce en un promedio de 1,4 contratos por persona insertada. Esta realidad de muchas trayectorias marcadas por contratos temporales nos permite identificar barreras relacionadas con el acceso al empleo estable.
Los 402 contratos formalizados se distribuyeron en sectores como limpieza, hostelería, agroalimentaria, logística e industria. El 99 % de las personas participantes valoró como adecuada la atención recibida, y el 95 % declaró haber mejorado sus conocimientos para buscar empleo.
Empleo verde y ruralidad: las apuestas de futuro
2025 marcó el arranque del proyecto «Oportunidades Sostenibles», una línea estratégica orientada al empleo en la economía verde. A través de formación técnica en instalación de gas, digitalización de redes y eficiencia energética, la fundación conectó a personas en riesgo de exclusión con empresas del sector energético. Entre sus alianzas más destacadas figura la colaboración con Fundación Naturgy, con 45 personas formadas en tres cursos especializados, y Eurofins, que incorporó directamente a dos participantes tras una formación a medida.
La experiencia acumulada con la DANA impulsó también una nueva línea de intervención en entornos rurales, actualmente activa en 6 municipios. La fundación promueve el empleo como motor de fijación de población y desarrollo local, en coordinación con administraciones y agentes del territorio.
Enfoque Innovador: el Labódromo
Entre las iniciativas más innovadoras del año destaca el Labódromo, una jornada intensiva de empleabilidad que congregó a más de 50 participantes activos, 12 empresas y 23 técnicos. La jornada combinó charlas, talleres, simulación de entrevistas y dinámicas de elevator pitch, y generó 4 contrataciones directas. La valoración media de los asistentes fue de 4,6 sobre 5. «Fue una experiencia mágica», señaló una de las participantes en las encuestas de satisfacción.
Colaboración destacada en la Campaña de Plantas
Fundación Novaterra siempre busca celebrar colaboraciones y la más destacada del 2025, fue de José Beteta y Artur Martínez del famoso grupo valenciano La Fúmiga colaborando en la Campaña de Flores 2025 y firmando 6 macetas. “Estaremos siempre cuando nos necesitéis, porque creemos mucho en la labor que hacéis en Fundación Novaterra.”
Este 1 de mayo, el empleo no es solo una cifra.
Detrás de cada contrato hay una historia de superación. Detrás de cada inserción, una familia que respira. Detrás de cada formación, alguien que recupera el control de su vida. Fundación Novaterra lleva más de tres décadas demostrando que la inclusión sociolaboral no es utopía: es trabajo bien hecho, acompañamiento real y alianzas con sentido.
