Fundación Novaterra, comprometida con la creación de oportunidades de empleabilidad para personas con dificultades de acceso al mercado laboral, se hace eco de los datos y conclusiones de una reciente investigación sobre personas con discapacidad. La investigación, titulada «Discapacidad, salud mental y empleo» (2ª edición), ha sido elaborada por el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco. El estudio se llevó a cabo mediante un análisis exhaustivo y la recolección de datos y estadísticas relacionadas con la participación laboral y las barreras que enfrentan las personas con discapacidad en España, utilizando su propia metodología y fuentes.
Según el informe analizado, la tasa de empleo para personas con discapacidad psicosocial apenas alcanza el 19%, lo que implica que el 81% de ellas no trabaja. Esta cifra es significativamente más baja que la media del resto de discapacidades (donde el 71.5% está sin empleo), situando a este colectivo en el porcentaje más bajo de participación laboral.
La investigación revela que las barreras se concentran en las fases iniciales de la búsqueda de empleo:
• Lenguaje excluyente: El 47.1% de las personas encuestadas percibe expresiones excluyentes en las ofertas de trabajo, con requisitos como «tolerancia al estrés» o «capacidad para trabajar bajo presión”, que refuerzan la autoexclusión y el miedo.
• Falta de feedback: Una mayoría abrumadora (76.7%) experimenta un vacío de respuestas o feedback insuficiente a sus candidaturas, lo que agrava la frustración y la sensación de invisibilidad.
• Preguntas estigmatizantes: El 58.4% ha recibido, en algún momento, preguntas inapropiadas en entrevistas sobre su medicación o ingresos hospitalarios previos, cuestiones que no tienen relación con la capacidad laboral y que vulneran la legislación.
• Miedo a solicitar apoyos: A pesar de que la ley obliga a realizar ajustes razonables, el 29.2% de quienes necesitan adaptaciones en el proceso de selección (como más tiempo o acompañamiento) no se atreven a solicitarlas por temor a reforzar el estigma.
La investigación confirma el impacto positivo: el 88% de las personas con empleo afirma que ha contribuido positivamente a su bienestar emocional, destacando la rutina (72.2%), la estabilidad económica (70%), y el sentimiento de utilidad (59.7%) como principales beneficios.
Ante estos hallazgos, el informe lanza una clara llamada a la acción dirigida a las entidades y al tejido empresarial, cuyas conclusiones deben guiar la estrategia de inclusión:
1. Necesidad de un acompañamiento sostenible: el informe concluye que el éxito de la inclusión no termina con la contratación. Es imprescindible implementar acompañamiento y seguimiento posterior a la incorporación como condición sine qua non para garantizar la sostenibilidad del empleo y evitar el abandono.
2. Transformación del liderazgo empresarial: se requiere un liderazgo empático en las organizaciones. Las conclusiones del estudio señalan la urgencia de que los mandos intermedios y directivos sean formados y evaluados en su capacidad para cuidar, escuchar y guiar a sus equipos, fomentando un clima de seguridad psicológica.
3. Adaptación de procesos de selección: el informe insta a las empresas a revisar y adaptar de forma obligatoria los procesos de selección bajo el principio de ajustes razonables, eliminando preguntas intrusivas y el lenguaje estigmatizante en las ofertas de empleo.
4. Coordinación institucional: las conclusiones apelan a la coordinación de las entidades sociales y las administraciones para ofrecer un apoyo integral y continuado que elimine las barreras estructurales que obstaculizan la plena participación laboral del colectivo.
Frente a este panorama, Fundación Novaterra reafirma que el empleo no es solo un fin económico, sino un poderoso factor protector de la salud mental, con efectos preventivos, terapéuticos y estabilizadores.
En el siguiente enlace completo: https://fundacionadecco.org/informes-y-estudios/informe-empleo-salud-mental/
