Durante décadas, empresas y organizaciones sociales (las conocidas como organizaciones no gubernamentales –ONG- o entidades sin ánimo de lucro, fundaciones, asociaciones, etc.), habían venido colaborando con fórmulas en las que quedaban patentes los beneficios para la organización y la sociedad en su conjunto, pero no tanto para la empresa.

Colaboraciones como el patrocinio o el mecenazgo eran la fórmula más habitual, y entre las motivaciones de las empresas se encontraban, desde el compromiso particular del propietario con la causa a apoyar, a cuestiones generalmente que tenían que ver con la buena imagen y mejora de la reputación de la empresa por vinculación a estas causas solidarias.

Las cosas han cambiado en el presente y, bien mirado, para mejor para ambas partes.

El avance de la responsabilidad social empresarial en los últimos diez años ha llevado a las empresas, acertadamente a mi modo de ver, a desarrollar estrategias de vinculación a las organizaciones sociales más alineadas con el llamado “core business” o núcleo duro de la empresa.

A esto hay que sumar que, en los últimos cinco años, la crisis económica ha llevado a revisar estas colaboraciones, y en la mayoría de los casos a prescindir de ellas en pos de otros programas más “rentables” para la empresa.

Modelo “win-win”

Esta situación abre una nueva oportunidad, la vía del “win-win” en la vinculación empresa/ONG: establecer formas de vinculación entre ambas que favorecen a las dos partes. Se trata de hacer lo mismo de manera responsable.

¿Es la suya una empresa “win-win”? En nuestro entorno más cercano tenemos casos de éxito que pueden servir de ejemplo a seguir por las empresas valencianas que desean apostar seriamente por la ética y la responsabilidad social en su actividad.

Convencidos de que no hay mejor manera de convencernos que con un ejemplo, compartimos algunas de las líneas con las que venimos trabajando en Fundación Novaterra, que pueden servir de muestra para la innovación en los casos concretos de cada organización.

> Servicio integrado de empleo. Las empresas acuden al servicio integrado de empleo de Novaterra en busca de personal para sus vacantes de empleo. Un servicio completamente gratuito para las empresas, gracias al programa “Incorpora” de la Obra Social “La Caixa” entre otros, en el que, además de buscar a la persona idónea para su perfil y hacer un seguimiento de su adaptación, se le asesora sobre ventajas fiscales, ayudas a la contratación, cumplimiento de la LISMI (Ley de Integración Social del Minusválido), etc.

Empresas como Clece, Eulen o Ausolan confían constantemente en este servicio que ofrece Novaterra.

> Donación en especie. Estamos más acostumbrados a la donación en dinero, pero las donaciones en especie son vitales para las ONG, y a la empresa muchas veces no le supone mucho esfuerzo e, incluso para determinadas empresas, como por ejemplo las del sector de la alimentación, puede suponer una vía digna de salida para productos que no están aptos para la venta por pequeños desperfectos y que pueden tener una segunda vida, siendo una vía rentable y comprometida para gestionar estos productos.

La empresa Muñoz Bosch ha donado el material y maquinaria de limpieza necesaria para poner en marcha un curso de formación en limpieza para personas en situación de vulnerabilidad social en nuestro nuevo Centro de Formación Novaterra.

Servicios ‘pro-bono’

> Servicios ‘pro-bono’. Esta fórmula también es poco conocida en España y resulta muy provechosa. Se trata de ofrecer un servicio que hacemos todos los días sin coste para una ONG. Por ejemplo, la empresa Ossido Comunicacion, de Gandia, acaba de realizarnos nuestra nueva web de Novaterra Catering, algo vital para nosotros y que reporta buena imagen y experiencias a la empresa sin un coste económico.

> Proveedores responsables. Existen multitud de empresas sociales que ofrecen, además de un servicio de calidad, un compromiso ético a la empresa, quien contratando estos servicios extiende su responsabilidad social a la cadena de proveedores.

En nuestro caso, la empresa Novaterra Catering Sostenible ofrece un servicio de catering diferente, con criterios de comercio justo y ecológico, y además insertando a personas en riesgo de exclusión social. O Port Mail, empresa de reparto, cuyo personal tiene algún tipo de discapacidad.
Contratar estas empresas es contratar con responsabilidad.

> ‘Merchandising’ responsable. El regalo promocional mueve millones de euros al año. Comprar este producto de empresas sociales, fundaciones y otras organizaciones de la economía social, de nuevo no supone un esfuerzo extra para la empresa y, sin lugar a dudas, marcará un sello importante en el cliente al recibirlo; el sello de una empresa comprometida con su entorno.

Caixa Popular regaló las pasadas Navidades 2.300 flores de Pascua solidarias de la campaña “Más que una flor”, cuyo dinero va destinado a la lucha contra la pobreza y la exclusión social. Aguas de Valencia incluyó en sus cestas de Navidad chocolates de comercio justo.

> Voluntariado corporativo y participación de los trabajadores. La implicación de los trabajadores en proyectos solidarios y colaborativos está demostrado que aumenta la motivación y el orgullo de pertenencia. Hoy en día, existen numerosas fórmulas de colaboración, desde el voluntariado corporativo, el “teaming” (donación de 1 euro del sueldo a causas solidarias), el céntimo solidario, etc. Empresas como SPB o Ford ya han probado los beneficios de estas prácticas.

Estamos convencidos de que todas estas son acciones “win-win”, en las que todos ganamos. Ahora sólo le queda elegir la suya y convertirse en empresa ganadora, en empresa responsable.

www.novaterra.org.es

CARMEN MARTÍ

Responsable de Comunicación y Sensibilización de Fundación Novaterra

Publicado en Economía 3

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