El programa ha acompañado a 364 personas en itinerarios laborales individuales, facilitado 66 contrataciones, desarrollado 10 acciones formativas en seis de los municipios más afectados.
Cuando el barro aún cubría las calles de Paiporta, Catarroja o Aldaia tras la devastadora DANA del 29 de octubre de 2024, Fundación Novaterra puso en marcha una respuesta coordinada junto a los ayuntamientos de los municipios, empresas y entidades: el proyecto ANDA que consiguió atender a personas afectadas por la catástrofe. Dieciocho meses después del inicio de esta primera fase —de enero de 2025 a junio de 2026—, el Proyecto ANDA presenta un balance que refleja el impacto de una intervención centrada en la recuperación laboral, social y emocional de las personas afectadas.
“Uno de los impactos más relevantes del Proyecto ANDA fue la capacidad de articular una red sólida de recursos públicos y sociales. Colaborando primero con la Federación Valenciana de Municipios y Provincias y con ayuntamientos, a través de convenios personalizados, conseguimos atender a personas en situ, complementando la intervención de unos Servicios Sociales locales sobrecargados a raíz de la situación de emergencia.» (Memoria Fundación Novaterra 2025)
En este tiempo, el programa ha atendido a 3.530 personas en los municipios afectados —incluyendo participantes en acciones como Dona Dana, los Nova_Talks, el concierto solidario y el Labódromo—, ha facilitado 66 contrataciones laborales, acompañado procesos de emprendimiento y tejido una red de apoyo integrada por más de un centenar de recursos sociales, jurídicos y psicológicos.
Aunque concluye esta primera fase de financiación, el acompañamiento continúa: el proyecto inicia ahora una nueva etapa basada en el protagonismo de la comunidad, las alianzas locales y la continuidad del apoyo a quienes siguen reconstruyendo sus vidas.
«No cerramos un proyecto; abrimos una nueva etapa junto a las personas y los municipios que siguen caminando con nosotros», destaca Mavi Leida, directora-gerente de Fundación Novaterra.
De la emergencia a la recuperación
La DANA dejó importantes consecuencias en el tejido económico y laboral de la Comunitat Valenciana. Según datos de la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV), se registraron 2.906 expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) por causa de fuerza mayor, que afectaron a más de 30.700 trabajadores de 2.832 empresas. Además, se tramitaron 57 expedientes de regulación de empleo (ERE) que supusieron 317 despidos definitivos.
Ante esta situación, el Proyecto ANDA desplegó una respuesta integral basada en la cercanía y la atención personalizada, alcanzando los siguientes resultados:
- 3.530 personas beneficiarias directas.
- 364 personas acompañadas de forma individualizada en procesos de inserción laboral o emprendimiento.
- 66 contrataciones logradas en los municipios afectados.
- 3 negocios reconstruidos y 30 personas apoyadas en iniciativas de autoempleo y emprendimiento.
- 10 cursos de formación especializada en perfiles con demanda real, entre ellos Peón Multitarea, Coctelería, Instalación de Gas y Competencias Digitales.
- 55 talleres grupales de empleabilidad, emprendimiento y desarrollo personal.
- 84 empresas colaboradoras contactadas para adaptar la formación a las necesidades reales del mercado laboral.
- 102 recursos coordinados entre servicios sociales, asesoramiento jurídico, apoyo psicológico y acceso a vivienda.
- 4 grandes acciones de sensibilización, entre ellas un concierto solidario celebrado en el Palau de la Música de València, que reunió a cerca de un millar de asistentes.
- Presencia continuada en Aldaia, Algemesí, Catarroja, Cheste, La Torre y Paiporta.
“ANDA sigue avanzando porque las personas siguen avanzando”, señala Gloria Rivera, orientadora laboral y responsable del proyecto.
Una nueva etapa impulsada desde el territorio
Concluida la financiación inicial que permitió poner en marcha la respuesta de emergencia, el Proyecto ANDA evoluciona hacia un modelo más sostenible, apoyado en la colaboración con ayuntamientos, entidades sociales y empresas comprometidas con la recuperación de los municipios afectados.
El objetivo es consolidar las capacidades creadas durante estos dieciocho meses y garantizar que las personas continúen contando con apoyo para acceder al empleo, emprender o superar situaciones de vulnerabilidad derivadas de la catástrofe.
Un sorteo solidario para seguir generando oportunidades
Con motivo de esta nueva etapa, Fundación Novaterra ha puesto en marcha un sorteo solidario cuya recaudación contribuirá a dar continuidad al proyecto.
La iniciativa gira en torno a una chaqueta única intervenida artísticamente por Begoña Galea, fundadora de Vekunya Arte & Moda Second Hand y emprendedora alcoyana. La pieza incorpora elementos simbólicos como la Senyera, manos emergiendo del agua y el lema “El pueblo salva al pueblo”, un mensaje que resume el espíritu de solidaridad y resiliencia que ha acompañado la recuperación de las zonas afectadas.
La participación es gratuita y contempla la posibilidad de realizar una donación voluntaria hasta el próximo 30 de junio de 2026. Las bases están en la página web de la entidad: www.novaterra.org.es/chaqueta
Con más de 35 años de experiencia en inserción sociolaboral en la Comunitat Valenciana, Fundación Novaterra ha impulsado el Proyecto ANDA gracias a una sólida alianza entre entidades sociales, empresas comprometidas e instituciones del territorio. La iniciativa ha contado con el respaldo de Caixa Popular, Fundación ”la Caixa”, Unión Alcoyana Seguros, Eurofins, CONFER, Fundación Naturgy, Cáritas Diocesana de València, la Sociedad Valenciana de Cardiología y la Federación Valenciana de Municipios y Provincias, así como con la colaboración activa de los ayuntamientos de Aldaia, Algemesí, Catarroja, Cheste, Paiporta y València, a través de la pedanía de La Torre.
Una red de colaboración que ha permitido que, año y medio después de la DANA, miles de personas hayan encontrado orientación, formación, apoyo y nuevas oportunidades laborales. Porque la recuperación de un territorio no termina cuando desaparece el barro: continúa cuando las personas recuperan la capacidad de construir su futuro.
